Tome resguardos para no lidiar con un arrendatario problemático

Pais: Chile
Fecha: 2015-07-22
Medio: El Mercurio

Lo principal es redactar un buen contrato para prevenir malos ratos en caso de incumplimiento.

En Chile, todos los años se realizan más de 15 mil juicios debido a problemas con los arrendatarios, según informan en el estudio de abogados Montt y Montt Asociados. Como consecuencia, el dueño del inmueble debe afrontar una serie de costos y pérdida de tiempo, durante el cual no puede disponer libremente de su propiedad.

Muchas veces debe recurrir a una asesoría legal y el trámite puede durar incluso un año. Como una forma de prevenir estos malos ratos, en ese estudio advierten sobre la importancia de redactar un buen contrato de arrendamiento y entregan algunas recomendaciones:

Antecedentes del arrendatario : lo ideal es asesorarse debidamente por profesionales para la correcta individualización de la persona o empresa a quien se está arrendando. Así, en caso de incumplimiento del contrato, se puede tener claridad contra quien dirigirse para no encontrarse con inconvenientes.

Documentos requeridos : pedirles datos comerciales como liquidaciones de sueldo, que determinen solvencia económica; declaraciones de impuesto, codeudores solidarios y avales. El mes de garantía y mes de arriendo anticipados son básicos y necesarios para evaluar si el arrendatario tiene la capacidad para alquilar el inmueble, pero no entrega certeza de pago.

Garantías : una sugerencia es pedirles distintos tipos de garantías. Dependiendo de los montos de las rentas pueden pactarse respaldos, no solo relacionados con los dineros anticipados, sino también en algunos casos los arrendadores piden 12 meses anticipados, sea documentados por cheques o por el valor total de la renta anual. Y en algunos casos, se recomienda solicitar resguardos más tangibles como prendas por si hay un incumplimiento del arrendatario.

Responsabilidades

Contrato escrito : todos estos datos, cláusulas y garantías se deben estipular y consignar en el contrato, idealmente formalizado por escritura pública notarial. Hay que incluir al menos el inmueble y partes correctamente individualizadas, vigencia del arriendo, su renovación, forma de aviso de término con sus plazos, la renta y la debida forma de reajuste. También, la mora en la cancelación de la renta, responsabilidades del arrendatario del inmueble, pago de los servicios, mejoras del inmueble, garantías, tribunales competentes y domicilio, entre los más importantes que mencionan.

Advierten que la redacción del contrato, las garantías establecidas y la forma de perfeccionamiento, no dan certezas de pago, pero sí ayudan mucho cuando se quiere poner término de una manera eficaz a este convenio. Así será un trámite más expedito, rápido y económicamente menos perjudicial.